Querido diario electrónico:
Se que nunca en la vida te había puesto atención hasta que un buen día andaba sin nada mejor que hacer y se me ocurrió comenzar a contarte mis cosas.
Con eso de que apenas empieza el año uno siempre se hace nuevos propósitos pero ¡oh queridisimo diario! he pensado que podría dejar de chaquetear poco a poco y en esos ratos libres que empezarán a surgir dedicarte más tiempo a ti. Sobre todo ahora que discutí con mi amigo imaginario y hace semanas que no hablamos. Y es de eso precisamente de lo que quiero platicarte.
Yo se que debe ser muy difícil tener que escuchar quejas y berrinches sobretodo si se trata de hablar de ese ser tan despreciable, pero es que creéme, en verdad no hay derecho. Llevo días enteros cuestionándome por qué demonios la gran mayoría de los seres humano no pensamos a futuro. No sabes como me arrepiento de no haber creado un amigo imaginario mujer cuando era niño, así ahora seguramente me la pasaría mucho mejor realizando toda clase de depravaciones sexuales con ella, en lugar de las aburidas y "buenas para nada" charlas existenciales de siempre.
Pero en fin, lo bueno es que por fin he mandado al demonio a ese hijo de puta y le he substituido por ti; mi siempre fiel diario electrónico. ¡No tienes ni idea de lo maravilloso que es sentirse parte del sistema y del mundo cibernético! Aun me falta mucho por aprender, pero se que no estoy sólo en esta dura batalla por sobrevivir, que tu siempre estarás conmigo mi querido Diario...